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Hasta siempre, Don Antonio.

Este artículo no trata sobre intervención policial, ni sobre ninguna experiencia propia, ni sobre nada relacionado con la operativa policial; este artículo va en honor al policía Don Antonio Cejudo Ballesteros.

Antonio tenía 38 años, tenía dos hijos. Era policía del Cuerpo Nacional de Policía, pertenecía a la  V Unidad de Intervención Policial, y su cometido era dar seguridad a la embajada española en Saná (Yemen).

Se sabe (por su hermano Javier) que el pasado jueves 17 tenía pensado viajar hasta España para pasar unos días de vacaciones, pero jamás voló. Su familia, preocupada, al ver que Antonio no había llegado, se puso en contacto con las autoridades competentes las cuáles solo pudieron confirmar su paradero desconocido, así como que su teléfono móvil dejó de dar señales durante el fin de semana.



El martes 22, su cuerpo inerte, fue hallado en un lugar de difícil acceso en un monte de Saná; presentaba un tiro en la cabeza, con orificio de entrada y salida, y su arma reglamentaria estaba en el suelo, junto a su cuerpo. Es importante conocer el motivo de su muerte, claro que sí, porque si existen responsables, deberán pagar por ello.

Sea de una manera u otra, lo triste es que Antonio ya no está físicamente entre nosotros, pero sí su alma, que junto a la del resto de Ángeles Custodios, velarán día sí, día también, por nuestra seguridad en las calles.

Desde este blog quiero darle las gracias por sus años como policía, y sobre todo, mandar el más sentido pésame a familia y allegados.

Descansa en paz compañero.

1 comentario:

  1. Mi pésame a su familia y amigos, conocía la noticia pero desconocía que tuviera hijos, que descanse en paz...

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